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El retail en la zona cero del COVID-19

En éstas semanas convulsas que estamos viviendo, todos nos preguntamos qué nos depara el futuro. Si hace apenas tres meses escribíamos aquí sobre las tendencias retail para este 2020, asistimos ahora con asombro a este capítulo inesperado y totalmente fuera de cualquier plan de negocio o marketing.

Vemos cómo tiendas, centros comerciales, grandes superficies y franquicias grandes y pequeñas echan el cierre. Un cierre inoportuno y nefasto para aquellos que no puedan resistir la embestida de casi dos meses sin caja. Pocas serán las compañías del sector que no tengan que hacer frente a una violenta reorientación de sus presupuestos y planes inmediatos.

En nuestra familia, Aluma3, hemos hecho los cambios necesarios para afrontar esta crisis haciendo turnos más rápidos en la fábrica y respetando escrupulosas medidas de higiene y espacio interpersonal. A nivel oficina técnica y administración tan solo tenemos a una persona en cada departamento, rotando para dar servicio a aquello que no se puede solucionar por Skype o correo. El resto de la plantilla están teletrabajando.

Las instalaciones que teníamos previstas se han retrasado indefinidamente, ya que todos los espacios de venta están cerrados hasta nuevo aviso. Sabemos que la situación es complicada, haciendo previsiones sobre cómo todo esto afectará a nuestro sector y a la sociedad en general. 

Mirar al futuro

No nos queremos quedar en la idea de un futuro desolado. Como empresarios tenemos la responsabilidad de sentir entusiasmo frente a lo nuevo, de imaginar soluciones y aportar mejoras al entorno. Como ciudadanos, tenemos confianza en que sabremos orientarnos en este nuevo mapa que vamos a encontrar cuando se solucione este momento crítico.

Queremos destacar dos ideas que nos parecen importantes:

Todos aportamos en el sector retail. 

Se está demostrando en el aplauso que muchos dedicamos también a los trabajadores anónimos. Los trabajadores de tiendas y grandes superficies, que normalmente pasan inadvertidos y no tienen atención mediática. Siempre hablamos de grandes empresarios, de diseñadores, de arquitectos. Poco o nada se habla del tejido de la plantilla que trabaja en atención al cliente, en reposición, reparto y tantas otras tareas esenciales para el desarrollo correcto de la vida cotidiana. Creo que a partir de ahora es muy probable que tengamos más en cuenta a estos profesionales que están demostrando una actitud ejemplar. 

El retail es el pulso de las ciudades.

El comercio, las tiendas y el entramado que aporta el retail a las ciudades, son esenciales en el proceso de socialización, tal como lo entendemos. En una crisis como esta somos conscientes de lo necesario que sigue siendo el contacto directo en las tiendas y cómo, si la maquinaria retail para, se para la sociedad. Esto nos da una idea clara: lo digital no ha matado al retail, lo ha completado. Las tiendas son un lugar para la interacción social, un lugar para la experiencia, más allá de la compra. Y eso es algo que lo digital ni puede ni quiere suprimir. Cuando podamos volver a salir a la calle querremos ir a las tiendas de inmediato.

Pensar a medio plazo

Salir de un cierto estupor no es fácil. Para aquellos que trabajamos bastantes horas fuera de casa y acostumbramos a tratar con mucha gente, es un reto mantener el nivel y lidiar a la vez con una situación que afecta prácticamente a todos los ciudadanos del planeta. Pero hay que obligarse a ello. Hay que pensar en qué haremos a corto y medio plazo, ya que a largo plazo aún no podemos hacer previsiones.

Deberíamos sacar conclusiones de toda esta experiencia que nos ayuden a entender cómo podemos mejorar el sector retail de cara al futuro, qué áreas son más débiles y pueden ser actualizadas, cómo deberíamos transformarnos de verdad en una sociedad digital. 

Si algo deja al descubierto esta crisis sanitaria es que el mundo es global y digital. El retail tendrá que interiorizar la necesidad del consumidor y convertirla en algo nuevo, estimulante, útil, cómodo y sostenible. 

Creemos que algunas de estas áreas serán importantes en el corto y medio plazo del retail tras el parón global.

  • Invertir en actualización y mejoras constantes. Es fundamental para crecer y aportar como empresa a tu sector. Tenemos que invertir recursos en mejorar la eficiencia y estar a la vanguardia europea tanto a nivel humano como técnico. 
  • Formación y metodologías. Apostar por el equipo como factor imprescindible para una andadura a largo plazo en el marco empresarial. Incorporar nuevas herramientas y métodos de organización debe estar en el foco de las empresas.
  • Logística y operaciones. Tendremos que hacer previsiones muy cuidadas de los gastos y las operaciones que llevamos a cabo. No tendremos demasiado margen para maniobrar, por lo que será más que recomendable dar pasos firmes y con estrategia sólida.
  • Software y desarrollo. Tener control no quiere decir no invertir. Invertir en tecnología, en desarrollo de soluciones a medida que abaraten procesos y generen mayores márgenes. Necesitamos poner en marcha la innovación aplicada al sector fabril.
  • Marketing y canales digitales. Las empresas B2B tenemos un gran margen de crecimiento en el canal digital. Esta crisis es una oportunidad para dar el verdadero paso al frente y hacer realidad la tan temida y subexplotada “transformación digital”. 

Un momento para la reflexión

Pensemos en positivo y hagamos de esto una oportunidad para la reflexión. Nos movemos en un escenario incierto, pero la solidaridad y el ejemplo de muchos nos sirven para ver más allá del momento actual. La crisis sanitaria pasará y volveremos a la actividad del día a día. Es entonces cuando podremos hacer un balance de la situación y decidir si es preciso realizar cambios en el rumbo de las cosas o no.

Para el retail la primavera no va a ser buena. Aún no sabemos cómo afectará este parón a la cadena de producción en el sector moda o en el lujo. Tampoco sabemos si el poder adquisitivo medio se resentirá tanto que caerá el mercado. Tenemos que contar con distintos escenarios y habrá que ser muy rápidos para no quedarnos atrás en la carrera al consumo que encontraremos en los primeros días de las tiendas abiertas. 

Personalmente, estamos deseando que llegue ese momento, en el que todos los comercios vuelvan a abrir y estén abarrotados de gente. Significará que, por fin, esta situación crítica habrá pasado. Y podremos disfrutar al fin de la primavera.

Elena y Ricardo Fernández, propietarios de Aluma3


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